domingo, 6 de octubre de 2013

Emaús, Alessandro Baricco

-Autor: Alessandro Baricco

-Título originalEmmaus

-Editorial: Anagrama

-Páginas: 160

-ISBN: 978-84-339-7556-0
El Santo, Luca, Bobby y el narrador son cuatro adolescentes que viven en un espacio y un tiempo indeterminados pero que remiten vagamente a una ciudad del norte de Italia en los años setenta. Pertenecen a la clase media y, sobre todo, son profundamente católicos. La aparición de Andre, una chica que procede de un mundo muy distinto (de clase alta y costumbres liberales), va a actuar como catalizador de una crisis que supondrá el derrumbe de todas sus certezas. Hasta entonces, han sido jóvenes llenos de grandes palabras (amor, deseo, dolor, muerte...) cuyo auténtico significado, en el fondo, desconocen. Ingenuamente, creen ser incapaces de vivir la tragedia, familiarizados como están con el drama doméstico menor. Igual que en la historia de Emaús relatada en el Evangelio de Lucas, en la que se cuenta cómo Cristo, ya resucitado, se apareció a dos de sus discípulos y que no supieron reconocerlo hasta que fue demasiado tarde, los cuatro jóvenes protagonistas se enfrentan a la realidad sin saber ver ni reconocer todos sus matices y contradicciones, aferrados a una fe monolítica y, hasta cierto punto, heroica. Como en Seda o Sin sangre, Baricco vuelve a demostrar su maestría con una novela corta que es, al mismo tiempo, apólogo moral y novela de formación, escrita con ese inconfundible estilo que sugiere y muestra, con palabras y silencios, luces y sombras (como en el célebre cuadro de Caravaggio que representa el mencionado episodio evangélico), la tensión imposible entre la vida y las convicciones juveniles.
La vida de cuatro amigos profundamente religiosos se ve alterada por la llegada de una chica nueva a la ciudad.

      Opinión Personal      

La historia, como veis en la sinopsis, es bastante sencilla. Luca, el Santo, Bobby y el narrador, del que nunca sabremos su nombre, son cuatro chicos de entre dieciséis y diecisiete años que viven en una ciudad italiana como cualquier otro chaval de su edad, pero con una ligera diferencia: son católicos, y aunque cada uno se toma su religión más o menos en serio, la vida de todos ellos ha estado marcada por este hecho. La religión ha sido un importante condimento en sus familias e incluso ha influido en sus relaciones personales. Por ejemplo, pueden tener novias pero no practicar el sexo hasta después del matrimonio, porque ellos no creen en eso. Esa es la razón por la que la llegada de Andre a la ciudad resulta tan atrayente para estos cuatro chicos.

Andre tiene un algo (natural, no forzado) diferente a las demás chicas, a sus novias. No necesita de nadie para ser ella, no pertenece ni a sus padres ni a sus amantes, tampoco tiene amigas, ni las busca. Se mueve entre la gente e interactúa con ella pero sin esperar de nadie nada a cambio. El secreto está en que Andre ha aprendido a morir; lo hizo cuando se intentó suicidar hace unos años y eso condiciona su persona (“Quién ha empezado a morir, no deja ya de hacerlo”). Los cuatro amigos lo saben, conocen cuál es el secreto, y aunque no lo reconozcen, todos están enamorados de ella.

Emaús se desarrolla sin prisa pero sin pausa. Como el narrador alterna el presente con anécdotas del pasado y aclaraciones sobre lo que él piensa (se justifica por sus creencias), el ritmo puede parecer lento y a ratos hasta da la sensación de que no sucede nada, cuando en realidad está sucediendo todo. Baricco empieza a narrar desde el momento en que aparece Andre en sus vidas, desde que comienza el cambio en los chicos. Es un cambio sutil, como lo es el pasar de la adolescencia a la edad adulta, que es más o menos por lo que ellos están pasando.

Y no son ajenos a lo que les espera, al contrario. Saben y son conocedores de que más allá de sus creencias y valores familiares, de sus rutinas y convenciones, hay un mundo que no han explorado pero al que no tardarán en entrar. A través de la mirada del narrador, que prefiere centrarse en los demás y no en su propia vida, Baricco nos conduce por un camino lleno de luces y sombras hasta un punto indefinido. La novela tiene algo de fábula, por su atemporalidad y su ambiente casi surrealista, a ratos onírico, pero carece de un final adoctrinante. Porque aquí no hay buenos ni malos, no hay actos correctos o erróneos.

Es la primera vez que pruebo a este autor y me he quedado con ganas de más, de mucho más. Al principio me parecía bastante confusa la manera que tenía de explicarse, de escribir en general, como si diese un rodeo muy grande para decir lo más obvio, pero luego comprendí que era necesario que fuese así, esa lírica con la que relata y las imágenes que crea, las acotaciones que transforman el color de la frases, aportan una visión completamente distinta a la historia.

Un giro en la trama bastante previsible y el final demasiado abierto para mi gusto le resta puntos, pero Emaús es más que recomendable. Es una novela muy corta que sin embargo explota todos sus potenciales a cada momento. Sin duda, una de las mejores novelas que he leído este año.

Veredicto:

Alessandro Baricco construye de manera magistral un relato sobre la adolescencia y el salto a la edad adulta con los claroscuros que eso conlleva.

Nota:

3 idea(s) :

Nina dijo...

Yo quede encantada con baricco desde seda y me gustaria leer este

Chloe Leblanc dijo...

No lo conocía, pero me han dado ganas de leerlo, igual le hago un huequito!
Un besito! (:

Gabino Barrera dijo...

Nada irrumpe de forma más profética, violenta y determinante como la coyuntura vital donde nos replanteamos, como los protagonistas, todo aquello en lo que creemos.