miércoles, 24 de abril de 2013

Las ventajas de ser un marginado, Stephen Chbosky

-Autor: Stephen Chbosky

-Título originalThe perks of being a wallflower

-Editorial: Alfaguara

-Páginas: 264

-ISBN978-8420403540
Charlie tiene 15 años y se ha quedado solo tras el suicidio de su mejor amigo. Vive con sus padres, su popular y guapa hermana y un hermano mayor que es una estrella del fútbol americano y que está a punto de comenzar la universidad. Su profesor de lengua está convencido de que Charlie posee una gran capacidad intelectual. Tras conocer a Sam y Patrick empieza a comprender lo que es ser un adolescente, y comienza un viaje hacia la madurez que le llevará a recorrer caminos nuevos e inesperados. Con ellos descubre nueva música, empieza a beber, fumar y coquetear con drogas, cambia de amigos… ¡Hasta que se convierte en un joven de verdad!
Charlie se siente fuera de lugar, tanto dentro de su círculo familiar como en el ambiente de su instituto. Nunca ha llegado a encajar del todo, pero desde que su mejor amigo se suicidó se ha dado cuenta de que hay algo raro en él que no le permite ver las cosas como la demás gente de su edad. Hasta que conoce a Sam, a Patrick y al resto del grupo más heterogéneo de jóvenes con el que se haya topado. Sin saber muy bien por qué lo aceptan entre ellos, y Charlie comienza así a experimentar de verdad la vida de un adolescente: a ir a fiestas, a beber, a fumar y a sentirse atraído por las chicas. 

      Opinión Personal      

Tenía ganas de leer Las ventajas de ser un marginado antes de que se anunciase que iba a ser publicado en España y empezase la avalancha de reseñas del libro, y esto no es por quedar de guay y decir ''Yo ya lo conocía antes de que se hiciese famoso'', no; es porque, cuando todavía no se había editado aquí, tenía unas expectativas altísimas en cuanto al libro, pero una vez se publicó en este lado del charco disminuyeron considerablemente. Y ha sido mejor, porque me ha servido de colchón para que no me llevase el batacazo al esperarme una grandísima novela.

Me ha gustado, bastante, la nota que le he dado lo confirma, pero no es la revolución literaria que muchos parece que han encontrado. Veamos, mi principal problema con el libro es Charlie. Sí. Muchos lo tenéis por la persona más adorable del mundo, pero para mí no ha sido así. No sé si el que haya leído el libro en inglés influye de algún modo. Me da la sensación de que cuando leo en la lengua shakespeariana lo hago desde una perspectiva más alejada: no es mi lengua materna y es comprensible. Sea como fuere, Charlie, al comienzo del libro, me caía insoportablemente mal. Juzgaba a todos, no de manera directa, pero hacía comentarios sobre la relación de su hermana, sus compañeros de clase, que si la gente hacía esto o lo otro... Cuestión aparte que estaba de acuerdo con él en muchos aspectos, eso no quita que fuese por la vida analizando todo de ese modo.

Luego, en el transcurso de la historia, se conoce que a partir de la muerte de su tía Helen le quedó una especie de trauma infantil que no sabemos muy bien de qué se trata y que influye en su manera de comportarse. Fue a partir de ese momento, cuando recuerda su infancia y comenta cómo es la relación entre sus parientes, en que empecé a entenderlo mejor y a llevarme bien con él. Aún así, y con todo lo que se descubre al final, sigo sin haberle cogido cariño. Para mí eso ha sido un gran fallo. Escoger el punto de vista en primera persona supone arriesgarse a limitar el conocimiento de la historia a una sola percepción, pero si lo haces debes intentar que por lo menos el lector empatice de algún modo con el personaje narrador, que es al que va a tener que aguantar durante todo el libro. Y da igual si es un asesino a sueldo sin escrúpulos, porque si de verdad te mete en la piel del personaje ese detalle no importa. Eso es en lo que Chbosky ha fallado conmigo: no ha logrado que me sintiese identificado con él porque no me ha llegado a justificar del todo sus actos.

Ha quedado claro que Charlie no es mi personaje favorito, aunque esto no quita que haya cambiado mi concepción sobre él a medida que leía el libro. En cuanto a la historia, es un pedacito de pastel, de los de chocolate de toda la vida pero sabroso e inmejorable. Después de haber leído tanta fantasía, un libro realista sienta mejor que un vaso de agua después de una maratón. Se trata de una historia cercana y familiar. En realidad lo que cuenta Charlie no es nada del otro mundo: hermanos insoportables, padres severos, nuevas amistades, fiestas, descubrimientos musicales... No sé, es sencilla (que no simple). Si no te ves reflejado en Charlie seguro que lo haces en cualquier otro personaje. Sam y Patrick son los amigos que a todos nos gustaría tener, amables, sinceros, honestos, divertidos y peculiares. Prácticamente perfectos. Creo que si no fuera por ellos la novela flojearía muchísimo.

Dejando a un lado el hecho de Charlie a mí no me haya parecido ni fú ni fá, su situación y todo el mundo que descubre es una clara muestra de lo que experimenta un adolescente tarde o temprano. Charlie empieza a darse cuenta de lo que pasa a su alrededor, de lo que significa un gesto, un grito, un silencio. Se adentra en el mundo adulto y ve las cosas de un modo distinto. Se siente extraño ante lo desconocido,  al hecho de pertenecer a una pandilla, de tener amigos de verdad, de descubrir la buena literatura (un paso importante en la vida de todo lector), de juguetear con las drogas y sufrir las consecuencias, de enfrentarse al futuro... En definitiva, de dejar atrás la pubertad. Eso sí que ha sabido captarlo bien el autor, sobretodo porque Charlie nos habla... a nosotros. ¿A quién están dirigidas esas cartas en realidad? Pues a mí, y a ti y al de al lado. Apela al lector y lo hace partícipe de su vida, como si fuera su confidente.

Chbosky escribe bien. El amasijo de pensamientos que el protagonista tiene en la mente está bien plasmado en el papel. Le da demasiadas vueltas a las cosas, sí, pero así es la mente de un adolescente. Ha logrado incluir una variedad increíble de temas, de estos que se consideran un poco espinosos, de una manera para nada brusca. Podría haber intentado meter la mayor cantidad de asuntos escabrosos y que le hubiese salido mal, pero afortunadamente no ha dado esa sensación y han quedado casi hasta naturales (cierto problema que le sucede a la hermana... bueno, tampoco es que sea habitual del todo, y sin embargo cuela).

Aunque me he quemado un poco con Charlie al principio, es un libro que recomiendo mucho. Tenía ganas de que el personaje me gustase tanto como a muchos de vosotros y no ha podido ser, pero a pesar de ello estoy segura de que a todos los que no lo hayáis leído os puede encantar. Cuesta cogerle el punto a la novela, pero una vez lo haces te das cuenta de que pocas veces más te vas a encontrar con un libro tan especial como este.

Veredicto:

Las ventajas de ser un marginado es literatura juvenil de la bonita, esa que llega a emocionar sin buscar más ingredientes que los de la vida misma.

Nota:

2 idea(s) :

Nina dijo...

Auno no se si leerlo, pero todo se verá xD

besote!

Mari dijo...

Creo que soy de las pocas que aún no han visto la película ni leído el libro.