domingo, 24 de marzo de 2013

Knockemstiff, Donald Ray Pollock

-Autor: Donald Ray Pollock

-Título originalKnockemstiff

-Editorial: Libros del silencio

-Páginas304

-ISBN978-84-938531-0-5
Bienvenidos a Knockemstiff, Ohio. Una hondonada en mitad de ninguna parte a la que a duras penas se puede otorgar la categoría de pueblo. Un lugar del que parece imposible huir y en el que la fatalidad, la desidia y la incapacidad de reescribir el propio destino parecen transmitirse por vía genética. Una suerte de agujero negro —y real, aunque hoy día está prácticamente despoblado— en el que nunca ocurre nada y en el que, sin embargo, ocurre todo. Pero, por encima de cualquier otra cosa, Knockemstiff es —compartiendo cartel con la galería de personajes recurrentes más descorazonadora que uno pueda imaginar— el protagonista omnipresente de esta colección de relatos cargados de triste realidad, violencia, sordidez y un oscuro sentido del humor.  
Al noreste de Estados Unidos, en Ohio, se encuentra un pueblecito, Knockemstiff, de no más de doscientos habitantes y menos personas. Pollock escribe dieciocho cuentos protagonizados por la gente más ruin de América, verdaderos desechos sociales consumidos por la miseria que cargan contra ellos mismos y sus vecinos en historias llenas de drogas, violaciones y desesperanza.

      Opinión Personal      

Knockemstiff es uno de los libros más desoladores que he leído. En sus páginas no he encontrado más que tristeza y dolor, ni una pizca de felicidad. Aunque el autor recalca que las historias no tienen nada que ver con las personas que habitan el pueblo en la vida real, lo interesante no es el hecho de que las personas estén relacionadas con Knockemstiff, sino que este tipo de gente existe, sea en EE.UU., Polonia o Singapur. Knockemstiff no es más que el sitio agobiante y claustrofóbico que las reúne y les chupa toda la alegría cual dementor de Azkaban.

Pollock relata dieciocho historias en las que la drogadicción, los maltratos y los abusos sexuales se repiten constantemente. Para ser protagonista de uno de los cuentos tienes que ser un desgraciado en el sentido literal de la palabra, ya sea porque a) tienes una deficiencia mental b) las drogas te han dejado la mollera peor que el queso gruyere c) vives en la más absoluta de las miserias c) eres un adolescente con una familia que te trata como a un perro d) todo lo anterior. Aquí no hay escapatoria: si naces en Knockemstiff mueres en Knockemstiff, así que apáñate con lo que te ha tocado y sobrevive de la mejor manera posible. Las historias se entrecruzan entre sí, y los personajes que en una aparecen como adolescentes, en la siguiente son mencionados por boca de otros como adultos fracasados.


El modo que el autor tiene para hilar algunos de los cuentos es espontáneo pero no eficaz. Demasiados nombres, idas y venidas que ni el mapa del comienzo del libro es capaz de aclarar a la perfección. Pollock tiene una escritura concisa y desgarradora. Nada de sensiblerías ni espectacularización de los hechos. Me ha gustado que fuese así, sin juzgar ni dramatizar, que para eso ya está la propia historia en sí. Sin embargo, aparte de con un par de personajes, no he simpatizado con muchos más. La prosa tan imparcial que desenvuelve produce este efecto, y por eso bastantes relatos resultan insípidos. Además, de los dieciocho solo uno está protagonizado por una mujer.

Personalmente, me siento identificada con el ambiente que Pollock describe en las páginas de Knockemstiff. En Galicia, los pueblos con menos de doscientos habitantes son tan comunes como la lluvia continuada. Creo que es por eso que las historias me suenan a algo familiar. No hablo de los sucesos atroces y descabellados que el libro relata, sino más bien de ese sentimiento de fracaso y resignación, de nostalgia por lo que uno nunca llegó a conseguir, por ese estar anclado al lugar donde has crecido, por muy deplorable que este sea.

Me quedo con la sensación de haber leído un libro con mucho potencial pero que ha sacado poco partido a las historias. Mientras que la escritura y algunos cuentos sí que me han gustado bastante, eran más los que no me aportaron demasiado. Tengo ganas de leer su otro trabajo, El diablo a todas horas, y ver qué tal se desenvuelve con la novela.

Veredicto:

Knockemstiff, a pesar de tener sus altibajos, es una buena combinación de historias, tristes, desoladoras y mordaces. No apto para estómagos sensibles.

Nota:
Páginas:
Web oficial del autor

4 idea(s) :

Mari dijo...

Me ha gustado mucho la reseña destacando las comparaciones que has utilizado especialmente la de él dementor de Azkaban, por otra parte la historia me gusta a pesar del dramatismo. Gracias por tan buena reseña.

Nina dijo...

Soy buena para estos libros ;)! asi que si lo leere

Salud Cecilia Muniz dijo...

Muy buena reseña pero el libro no me llama mucho la atención.. Pásate por mi blog y si te gusta quédate: lecturassaludcm.blogspot.com.es
yo ya te sigo , un besito y nos leemos :)

Gritando Sueños. dijo...

Precioso blog! Amo tus reseñas, así que me uno <3
Espero que alguna vez pases por el mío. Besos,